Estudio Detallado Sobre La Vida De Cristo

Parte 2

Vínculo a Parte 1

JESÚS Y LOS FARISEOS. Juan 8

Los líderes religiosos tendieron una trampa para Jesús. Quisieron ponerle en una posición donde le tocara o aprobar el pecado o aparecer cruel apoyando la ley. v. 3-6. Jesús ni hizo el uno ni el otro.

1. Se dieron cuenta de sus propios pecados cuando Jesús escribió en el
     polvo de la tierra. Ecles. 7:20; Isa. 53:6; Rom. 8:23.

2. Convenció a la mujer que él conocía a todos los corazones.

    *Ella lo llamo "Señor". v. 11.

3. Como Jesús fue Señor, pudo mostrar misericordia cuando había
     arrepentimiento, pero no aprobó su pecado. Juan 1:17; Gal. 3:24.

JESÚS, LA LUZ DEL MUNDO

1. Siguiendo a Jesús es la única manera de entender los misterios de la vida.
     v. 12; I Juan 1:7.

2. Los fariseos rehusaron a creer las declaraciones de Jesús. v. 13.

3. Las pruebas de sus declaraciones. v. 16-18; Mat. 3:16-17.

4. El Padre y el Hijo son uno. v. 19; 10:30; 14:10.

5. Jesús tenía protección divina hasta que llegara su tiempo para sufrir y
    morir. v. 30; Sal. 34:7.

JESÚS, EL HIJO

1. La salida del Hijo. v. 21; 13:33.

2. El origen del Hijo. v. 23; 17:16.

3. La importancia de creer en Él. v. 24; 3:18,36.

4. El mensaje del Hijo. v. 26; 15:15.

5. La crucifixión del Hijo. v. 28; 3:14; 12:32-33.

6. La obediencia del Hijo. v. 29; Sal. 40:8.

7. La respuesta al mensaje del Hijo. v. 30; 10:42; 11:45.

HIJOS DE DIOS E HIJOS DE SATANÁS

1. Discípulos verdaderos continuaran en la Palabra. v. 31; Heb. 10:38-39.

2. La verdad nos libre de las cadenas del pecado. v. 32-36; Rom. 6:10.

3. No heredamos esta libertad de nuestros padres. v. 33-34; Mat. 3:7-9.

4. Una vida dominada por el pecado nos hace sirvientes del pecado. v. 34;
    Rom. 6:16.

5. Cuando rechazamos la Palabra de Dios el pecado domina nuestra vida.
    v. 37; 3:19-20.

6. Un hombre puede declararse Hijo de Dios pero ser hijo de Satanás.
    v. 38-45; I Juan 3:10.

7. Un hombre puede ser un hijo verdadero de Dios y ser llamado por otros
    a ser un hijo de Satanás. v. 46-50; Mat. 5:11-12.

8. Las promesas de Dios parecen ridículos a los hijos de Satanás. v. 51-53;
    Hech. 17:32.

9. Las declaraciones de Cristo parecen absurdas a los incrédulos, no
    importa las bases. v. 53-58; II Ped. 3:3-4.

10. La gente sin Dios están prontos para derramar sangre. v. 59; Rom. 3:15.

 

EL BUEN PASTOR

Juan 10

EL REDIL

El redil fue un lugar donde guardaban las ovejas por la noche. Varios rebaños estaban guardados allí para su protección. Núm. 32:16. Es un tipo de la nación de Israel. v. 16. El ladrón representa los fariseos. Mat. 7:15; 23:13; Luc. 11:39; Eze. 34:1-7. El portero, o el que guarda la puerta, representa a Jesús. Jesús también es la Puerta. Note, el pastor no empuja las ovejas. Él las llama y las guía. Él va adelante. Las conoce por nombre. Da su vida por ellas. Jesús es nuestro Pastor. Juan 20: 16.

LAS OVEJAS

Las ovejas son los creyentes. Mat. 9:36.

1. Ellos conocen a su Pastor. v. 14.

2. Ellos siguen a su Pastor. v. 27; Sal. 23:2.

3. Ellos no seguirán a un extranjero. Pero, si, descarriarán.
    Isa. 53:6; I Ped. 2:25.

EL PASTOR

1. Jesús es el Buen Pastor. v. 11.

2. Él es llamado "Pastor de Israel" en Sal. 80:1.

3. Pablo lo llama el Gran Pastor en Heb. 13:20.

4. Él es llamado el Pastor y Obispo de almas en I Ped. 2:25.

5. Es llamado el Príncipe de los pastores en I Ped. 5:4.

Lo que él hace por las ovejas:

1. Les da vida eterna. v. 28.

2. Las protege. v. 11-12; Isa. 40:11.

3. Les da libertad.

4. Él provee. Sal. 23:1-3.

5. Da su vida por las ovejas. v. 15; Eze. 34:11,16.

EL ASALARIADO

Los asalariados piensan solamente en su propia vida. v. 12-13. Ellos huyen cuando hay peligro. Este es el líder religioso o el predicador que está trabajando por el dinero. Fil. 2:19-21; Isa. 56:11; Eze. 34:2-10.

LAS OTRAS OVEJAS

Las otras ovejas de v. 16 son los gentiles que serán salvos.

EL MINISTERIO DE PEREA

Lucas 10

En Juan 10:40 aprendimos que Jesús regresó al lugar donde había empezado su ministerio. El lugar al otro lado del Jordán fue llamado Perea por Josefa. Esto es donde Jesús trabajó últimamente antes de la semana final en Jerusalén. Isaías profetizó que la luz del evangelio brillaría en la tierra al otro lado del Jordán. Isa. 9:1; Mat. 4:25; Mar. 10:1.

 

LOS SETENTA ENVIADOS

1. Esta es la segunda misión de los discípulos. Luc. 10:1-2; Mat. 10.

2. Al principio solamente 12 fueron enviados. Mat. 10:1.

3. El campo del primer grupo fue limitado, pero no con este grupo.
    Mat. 10:5-6; Luc. 10:1.

4. Su conducta sería igual. Mat. 10:9-14; Luc. 10:4-10.

5. Los resultados de su misión. Luc. 10:17; Mat. 19:2; Mar. 10:1.
    Parece que los setenta tuvieran mejores resultados en Perea que
    los doce tuvieron en Judea, pero Jesús sabía la gran oposición que
    iba a venir pronto que resultaría en su muerte. Hay algunas cosas
    que Satanás no puede cambiar. Luc. 10:20; Jer. 9:23-24.

 

EL BUEN SAMARITANO

1. La pregunta del abogado. v. 25.

2. La respuesta del Señor. v. 27.

3. La segunda pregunta del abogado. v. 29.

4. Jesús contesta con una historia. La historia está llena de verdades del
    evangelio.

A. El hombre representa el pecador en su viaje más profundo en el
    mundo. v. 30; Isa. 1:4; 53:6.

B. Los ladrones representan los maestros falsos y los que están
    debajo la influencia de Satanás. Juan 10:10.

C. El hombre "medio muerto" es una foto verdadera de la
     condición espiritual del hombre. Efe. 2:1; Apoc. 3:17.

D. El sacerdote representa la ley. Heb. 7:19, 28.

E. El levita representa el aspecto ceremonial de la ley. Heb. 7:11;
     Fil. 3:4-6.

F. El samaritano representa a Jesús. Luc. 19:10; Mat. 18:14.

 

JESÚS VISITA A MARÍA Y MARTA

Jesús tenía amigos así como enemigos. Marta fue ansiosa a probar su amor a Jesús. Ella iba a darle comida. Luc. 10:41. María probó su amor en una manera mejor. v. 39. Ella quiso aprender más de Jesús. Su entendimiento fue mejor que lo de los apóstoles. Juan 12:3-7.

BUSCANDO LOS PERDIDOS. Lucas 15

Jesús dio estas parábolas como respuesta a los que lo criticaron por su asociación con pecadores. v. 1-2; 5:30-31.

LA OVEJA PERDIDA. v. 3-7

1. Nosotros somos como ovejas perdidas. Isa. 53:6.

2. Jesús es el Buen Pastor quien busca la oveja perdida. Juan 10:11;
    Sal. 23:1. Las 99 ovejas representan los que han sido salvos.

3. Todos deben regocijarse como hacen en el cielo cuando un pecador
     se arrepiente. v. 7.

LA MONEDA PERDIDA. v. 8-10

1. La oveja se descarrió. La moneda fue perdida por culpa de la mujer.

2. Estamos perdidos por culpa de otro. Rom. 5:19.

3. La moneda no valía mucho, pero tenía la imagen del rey. Mat. 22:19-20.
    Cada pecador tiene la imagen de Dios. Gen. 1:26.

4. La moneda fue encontrada por la misma mujer que la perdió. Luc. 19:10.

5. Nosotros estamos encontrados por el segundo Adán. I Cor. 15:45-47.

6. Debemos regocijarnos cuando alguien es salvo. Todas las almas son
    preciosas en su vista. Mar. 8:36.

EL HIJO PERDIDO. v. 11-32

1. El hijo salió deliberadamente. El mundo lo atrajo. I Juan 2:15-17.

2. Nosotros también pecamos deliberadamente. Rom. 3:23; Ecles. 7:20.

3. La miseria del pecado. v. 14-16; Prov. 13:15.

4. La convicción del pecado. v. 17. No pensamos bien hasta que vemos la
    verdadera naturaleza del pecado. Isa. 55:8.

5. La confesión del pecado. v. 18-19; Isa. 1:18-20.

6. El perdón del pecado. v. 20-22; Isa. 55:7; Hech. 10:43; I Juan 1:9.

7. Sublime gracia por pecadores indignos. Compasión--el beso de amor--el
    vestido de justicia--el anillo del hijo--los zapatos de paz--la fiesta de amor.
    I Juan 3:1-3.

EL HIJO MAYOR

1. No tuvo deseo para ver a su hermano menor regresar. v. 25-28; Gal. 6:1.

2. Tuvo envidia de su hermano. Gal. 5:26.

3. Él, como los fariseos, era egoísta. Un espíritu egoísta mata el espíritu
    evangelístico.


EL MAYORDOMO INJUSTO

Lucas 16:1-13

1. Se requiere que un mayordomo sea fiel. v. 1; I Cor. 4:1-2.

2. Todos los mayordomos tienen que dar cuenta.
     v. 2; II Cor. 5:10; Rom. 14:12.

3. El mayordomo injusto tenía demasiado orgullo para pedir por misericordia.
    Luc. 18:13.

4. Él se hizo amigos usando los bienes de su patrón. v. 5-7; Hech. 20:27.

5. El mayordomo fue sabio en hacerse amigo al costo de su señor, pero
    no fue sabio hacia Dios. v. 8; Mar. 8:36.

6. Ser infiel en las cosas materiales significa ser infiel en las cosas
    espirituales. v. 10-13; Mat. 6:24; Luc. 12:34. Esta historia fue dada a
    los que tratan de agradar a los hombres más que a Dios.  v. 14-17;
    Efe. 6:6. Uno de los pecados comunes de los judíos en ese entonces
    fue el divorcio y el casamiento de nuevo sin razones válidas. v. 18;
    Mat. 19:3-12.

 

EL RICO Y LÁZARO.

Luc. 16:19-31

1. El rico gozó de las mejores cosas que esta vida puede dar. v. 19. No dice
    que él era deshonesto o cruel, pero como el rico necio en Lucas 12, él no
    incluyó a Dios en su vida.

2. El mendigo fue negado las mejores cosas de la vida, pero conoció a Dios.
    v. 22. El rico no fue al infierno porque era rico, y Lázaro no fue al cielo
    porque era pobre. El rico fue al infierno porque no se arrepintió de sus
    pecados. Él vio su necesidad demasiado tarde. v. 30; Hech. 17:30. No
    hay oportunidad a arrepentirse en la próxima vida. Apoc. 22:11.

3. Rehusar a obedecer la Palabra de Dios cierra la puerta. v. 29-31;
    Juan 12:9-10.

LA FE

Como podemos aumentar nuestra fe. v. 5-10.

1. La fe, como un grano de mostaza, puede estar pequeño al principio, pero
   contiene el germen de vida y se puede estar desarrollando. Mar. 4:26-28.

2. Fe verdadera es probada por obediencia. Heb. 11:8.

3. Un sentimiento de ser indigno después de la obediencia es
    galardonado.

 

JESÚS EN BETANIA

Juan 11

Betania fue una ciudad cerca de Jerusalén, donde Lázaro y sus dos hermanas vivían. v. 1-2.

1. La enfermedad no es una señal que el Señor no nos ama. v. 3; Sal. 41:3.

2. La enfermedad de Lázaro no fue solamente para muerte. v. 4.
    Enfermedad y muerte muchas veces traen grandes beneficios
    espirituales. Juan 9:3; 12:9; Apoc. 14:13.

3. La demora del Señor muchas veces resulta en una mayor
    manifestación de su gloria. v. 6; Sal. 27:14.

4. No hay peligro si estamos haciendo lo que Dios quiere.
     v. 8-10; Sal. 91:1-13.

5. Jesús miró la muerte como el sueño. v. 11-14; I Tes. 4:13-14.
    Solo el cuerpo duerme, no el alma. Mat. 27:52.

6. Nuestra fe en la grandeza del poder de Dios siempre puede ser
    aumentada. v. 15; Hech. 28:8.

7. El amor de Tomás para Jesús fue grande, pero su fe era débil. v. 16;
    Juan 20:25.

8. Los amigos pueden darnos consuelo, pero se necesita el poder de Dios
    para resucitar a los muertos. v. 19; I Cor. 15:22.

 

LA FE DE MARTA

1. Ella creyó que Jesús pudiera sanar a los enfermos. v. 21; Mat. 4:23.

2. Ella creyó que Dios el Padre contestaría cualquier oración que Jesús
    oraba. v. 22, 42.

3. Ella creyó en la resurrección cuando todos los muertos en Cristo
    levantarían. v. 24; 5:28-29.

 

LA ESPERANZA DE MARÍA

1. Parece que su llanto fue mayor de lo de Marta. I Tes. 4:13.

2. La llamada de Jesús le dio una nueva esperanza. v. 28; Mat. 11:28.

3. Seguramente la simpatía de Jesús dio consuelo a su corazón. v. 33-35;
    Heb. 4:15. Simpatía es una señal de amor. v. 36; Rom. 12:15.

 

LA RESURRECCIÓN DE LÁZARO

Lázaro en la tumba es un tipo de los pecadores que están muertos espiritualmente. Efe. 2:1.

1. Muchas veces algo tiene que estar movido antes de que Dios pueda
    mostrar su gran poder. v. 39.

2. Muchas veces la duda impide su gran poder. v. 40; Jer. 32:27.

3. Los muertos pueden y obedecerán la voz de Jesús. v. 43; Juan 5:23;
    Heb. 4:7.

4. Lázaro fue dado vida, pero tuvo que estar librado. v. 44. A veces nuevos
    creyentes están amarrados por sus malos habidos. Rom. 6:7-9.

5. Los resultados del milagro. v. 45-56.

     *Algunos creyeron, pero otros llegaron a la conclusión que
     Jesús tenía que morir. No pudieron negar el milagro de la
     resurrección, pero se dieron cuenta que aún siendo héroe
     nacional, Jesús no iba a demandar los derechos nacionales.
     Entonces tenía que morir. v. 53.

 

LA ENTRADA TRIUNFAL EN JERUSALÉN

Mat. 21:1-11; Mar. 11:1-11; Luc. 19:29-44.

1. SU MANDATO. Mat. 21:2.

A. Aquí hay nueva evidencia de su divinidad. ¿Cómo sabía dónde
    estaban los animales?  Juan 21:17.

B. ¿Cómo sabía que nadie había montado en él? Juan 19:41.

C. ¿Cómo sabía como respondería el dueño? Juan 2:25.

D. Cuando el Señor da un mandamiento, él anticipa todas las
     dificultades. Juan 2:5; 6:6.

2. SUS COMPAÑEROS. Luc. 19:36-38.

A. La multitud que lo siguió a Jerusalén fue hecho de sus
     discípulos.

B. Lo que habían visto los convenció que Jesús era su Rey. La
     mayoría de ellos, pocos días después, estaban con los que
     gritaron "Crucifícale!" Sal. 118:8.

3. SU VENIDA. Mat. 21:4-5.

    *Su venida fue como uno manso y humilde. Zac. 9:9; Isa. 62:11;
    Mat. 11:28-30. Él vendrá la segunda vez con poder y gran gloria.
    Apoc. 19:11.

4. SUS CRÍTICOS. Luc. 19:39-40.

A. Quisieran que Jesús reprendiera a sus discípulos.

B. Jesús sabía que las Escrituras estarían cumplidas en una
     forma u otra. Juan 10:35. Más tarde los mismos críticos se
     quejaron acerca de los niños que alabaron a Jesús.

C. ¿Nosotros lo alabamos cuando otros lo critican?

5. SU COMPASIÓN. Luc. 19:41-44.

    *Aunque Jesús supiera como iban a tratarlo muy pronto en
    Jerusalén, él tuvo una gran compasión por la ciudad porque
    él vio la destrucción que iba a venir.

6. SUS DISCÍPULOS COBARDES. Mat. 21:10-11.

A. Sus discípulos perdieron su coraje después de entrar en la
    ciudad.

B. Aún los discípulos más valientes pueden tener miedo si no
     buscan la ayuda de Dios. Mat. 26:31-34.

 

LA RECEPCIÓN DE LA BODA. Mat. 22:1-14.

1. El Rey es Dios el Padre. Apoc. 19:7-9.

2. El Hijo es Jesús. Mat. 25:6-10.

3. Los primeros sirvientes enviados--los 12 apóstoles. Mat. 10:5.

4. Los primeros invitados--los judíos. Mat. 10:61; Rom. 1:16.

5. La segunda invitación--los setenta. Luc. 10:1.

6. El Ejército--los romanos que destruyeron Jerusalén. Luc. 21:20-24.

7. Los invitados indignos--buenos y malos--judíos y gentiles. Rom. 1:16;
    I Cor. 6:9-11.

8. El Amigo sin vestido de boda--los que quieren la salvación por sus propios
    métodos. Mat. 7:21-23; Rom. 10:2-3; Prov. 14:12.

9. Los pocos que son escogidos--los que responden al llamamiento de Dios.
    Mat. 22:14; Apoc. 17:14.

 

PREGUNTAS

Mat. 22:15-46; Mar. 12:13-37; Luc. 20:20-40.

1. ¿Debemos pagar impuestos al gobierno? Mat. 22:17. Como judíos
     ellos tenían su propio gobierno que cobró impuestos. Ellos no les
     gustaron pagar impuestos a otro. Jer. 27:6-8. Como cristianos,
     debemos estar sujetos a nuestro gobierno. Mat. 22:21; Rom. 13:1-6;
     I Ped. 2:13.

2. La cuestión de la resurrección. Como los saduceos no creen en la
    resurrección, ellos presentan lo que parece ser un problema. Mat. 22:23-30.
    La ignorancia e incredulidad son la causa de muchos problemas.
    Job. 19:25-27.

3. La pregunta del abogado. Mat. 22:35-40. Marcos lo llama un escriba.
    Probablemente el mismo hombre que fue experto en la ley. Mar. 12:28.
    Esta fue una buena pregunta de un hombre bueno y la respuesta produjo
    convicción. Mar. 12:29-34.

4. La pregunta acerca del Mesías. Mar. 12:35-37; Sal. 110:1. Este es otra
    prueba que Jesús creía en la inspiración verbal de las Escrituras. Para
    contestar honestamente hubiera admitido que Jesús era el hombre de
    quien David habló.

 

EL DISCURSO DEL MONTE DE LOS OLIVOS

Mat. 24; Mar. 13; Luc. 21:5-36.

La predicción de Mat. 24:2 impulsó la pregunta tríplica. Mat. 24:3.

LA DESTRUCCIÓN DE JERUSALÉN

Jerusalén fue destruido en 70 d. c. como Jesús dijo, pero también estará destruido otra vez en una manera casi igual. Luc. 21:20-24; Dan. 9:27.

1. Falsos cristos y engañadoras. Mat. 24:5; II Tes. 2:8-10; Apoc. 13:13-14.

2. Guerras y rumores de guerras. Apoc. 6:2-4; Isa. 19:2.

3. Hambres. Hech. 11:28; Apoc. 6:5-6.

4. Pestes. Apoc. 11:6.

5. Terremotos. Apoc. 6:12; 16:18.

6. Persecuciones. Mat. 24:9; Apoc. 6:8-9; 13:16-17.

7. Traiciones. Mat. 24:10; II Tim. 4:16-17; Apoc. 17:16.

8. Apostasía y decepción. Mat. 24:11-12; II Tim. 4:3-4.

9. Algunos resistirán la persecución y serán preservados de la muerte física.
    Mat. 24:22.

10. La extensión universal del evangelio. Mat. 24:14; Apoc. 14:6-7.

 

SEÑALES DE LA VENIDA DE CRISTO

1. La señal profetizada por Daniel. Dan. 9:27; II Tes. 2:3-5.

2. El anticristo y falso profeta. Mat. 24:24-26; I Juan 2:18; Apoc. 13:6-8.

3. Su venida será como un relámpago. Mat. 24:27; Luc. 17:24.

4. Llegará al lugar donde el anticristo tiene sus ejércitos reunidos para tomar
    presos--como los buitres están atraídos a un cadáver. Mat. 24:28;
    Eze. 38:11-23.

5. Señales en el cielo. Mat. 24:29; Luc. 21:25-26.

6. Su venida será con poder y gran gloria. Mat. 24:30; Apoc. 1:7; 6:15-17.

7. Vendrá con sus ángeles. Mat. 24:31; 25:31.

8. La señal de la higuera. Mat. 24:32-34; Rom. 11:26.

9. Sorprenderá al mundo. Mat. 24:37-39; I Tes. 5:1-7. 10. *Algunos
    estarán preparados y buscándolo y estarán arrebatados antes que
    la tribulación llegue. Mat. 24:40-42; I Tes. 4:13-18; Apoc. 3:10. 11.
    El mal ejemplo del siervo malo debe ser una advertencia a todos
    nosotros a estar preparado. Mat. 24:44-51; Heb. 9:28.

 

JESÚS EN BETANIA

Mat. 25:1-16; Mar. 14:1-11; Luc. 22:1-6; Juan 12:2-8.

1. Jesús sabía de su peligro. Mat. 26:1-2; Juan 13:1.

2. El sutil plan de sus enemigos. Mat. 26:3-5; Mar. 14:1-2; Luc. 22:1-2;
    Sal. 2:2; Hech. 2:33.

EL UNGIMIENTO POR MARÍA

1. En la casa de Simón el leproso. Mat. 26:6.

2. Jesús no solamente tuvo enemigos, él tuvo amigos también. Juan 12:2;
    Prov. 17:17.

3. María anticipó su muerte. Juan 12:7. Parece que María tuvo un mejor
    entendimiento del propósito de Jesús que los apóstoles. Luc. 10:38-42.

4. Nada costó demasiado para María, ella hizo lo mejor.
    Mar. 1:3-5; Mal. 1:6-14.

5. Judas mostró su desagrado en la murmuración. Juan 12:4-6.

6. María fue felicitada por Jesús por su acción. Mat. 26:10-13; Mar. 14:8-9.


LA VID Y LOS PÁMPANOS

Juan 15

Parece que este discurso fue dado en el camino al Huerto de Getsemaní. Precedido por una advertencia de persecución. Luc. 22:35-38. Las condiciones estaban cambiando y los apóstoles iban a encontrarse con una oposición violenta. Las armas no fueron para defender a Jesús, pero a ellos mismos.

LA VID VERDADERA

1. Jesús es el verdadero origen de la vida y la luz verdadera. Juan 15:1; 1:9.

2. Dios el Padre es el que da el crecimiento. I Cor. 3:6-7.

3. Debe quitar los pámpanos que están muertos--representan los que
    profesan ser creyentes. Juan 15:2; Mat. 15:8.

4. Aún se necesitan estar limpiados los buenos pámpanos. Heb. 12:6;
    I Ped. 1:7.

5. Su Palabra limpia. v. 3; Juan 17:17.

6. Tenemos que quedarnos en compañerismo con él para llevar fruto. v. 4-5

7. El peligro de no hacer lo que sabemos que es la voluntad de Dios para
    nuestra vida. v. 6; I Cor. 5:5; 11:30; I Juan 5:16.

8. El galardón por permanecer en él es la contestación a nuestras oraciones.
    v. 7; I Juan 3:22.

9. Mucho fruto viene por permanecer en Él. v. 8-9; I Cor. 15:58.

10. Tenemos que hacer su voluntad si esperamos permanecer en su amor.
       v. 10; I Juan 2:6-8.

11. Nuestro gozo depende en permanecer en su voluntad. v. 11; Fil. 4:4.

12. La prueba del gran amor. v. 12-14; I Juan 4:7-10.

13. Ser un amigo es una relación mejor que ser un siervo.
       v. 15; Gen. 18:17-19; Sant. 2:23.

14. Los apóstoles estaban escogidos, ordenados, comisionados y dados
       una promesa. v. 16-17; Efe. 1:4-12.

15. Hay que esperar la persecución y odio del mundo. v. 18-21; II Tim. 3:12.

16. El Espíritu Santo fue prometido para confirmar el testimonio de los
      apóstoles. v. 26-27; Hech. 5:29-32.

 

LA CONSPIRACIÓN

1. Satanás sabía que Judas fue su instrumento para deshacerse de Jesús.
    Luc. 22:3-4; Sant. 4:7.

2. Los líderes cambiaron sus planes. Previamente iban a esperar hasta
    después de la Pascua. Mat. 26:5; I Cor. 5:7.

3. Fue profetizado por cuanto iba a ser vendido Jesús. Mat. 26:15-16;
    Zac. 11:12. José, un tipo de Cristo, fue vendido por sus hermanos por el
    precio de un esclavo. Gen. 37:27-28.

4. Los líderes no tentaron a Judas, él fue a ellos. Él vio una oportunidad para
    ganar dinero y buscó una oportunidad para traicionar a Jesús. Luc. 22:6.

Hombres pueden conspirar pero Dios es sobre todo y su voluntad será cumplida. Gen. 50:20; Rom. 8:31.

 

LA FIESTA DE LA PASCUA

Mat. 26:17-30; Mar. 14:12-26; Luc. 22:7-30; Juan 13:1-30.

LA PREPARACIÓN

1. Jesús no reveló sus planes para que los enemigos no trataran de interferir.
    Mat. 26:16; Luc. 22:2-6.

2. Jesús dio el trabajo a Pedro y Juan. Luc. 22:8; Mat. 26:17.

3. Fueron instruidos a esperar supervisión divina. Mar. 14:13-15;
    Luc. 22:10-11; Gen. 24:27; Sal. 37:23.

4. Jesús sabía como el hombre de la casa respondería. Mar. 14:14-16; 11:1-6.

 

EL TRAIDOR PRESENTE

1. Jesús sabía que uno de los doce lo iba a traicionar. Mat. 26:21-23;
    Juan 13:11, 21-27.

2. Jesús dio a los discípulos una lección en humildad. Luc. 22:24-27;
    Juan 13:1-16. Lavar los pies no fue mencionado en la gran comisión
    y no es una ordenanza de la iglesia. Mat. 28:19; Mar. 16:15. No hay
    evidencia que las iglesias apostólicas consideraron el lavar los pies
    como una ordenanza de la iglesia. Hech. 2:41-47; 20:7.

3. Aunque la traición de Jesús fue profetizada y Satanás usó a Judas
    como su instrumento, Judas fue responsable por su hecho.
    Mat. 26:24-25; Luc. 22:22.

LA ÚLTIMA CENA

1. El pan sin levadura fue un símbolo del cuerpo de Jesús. Mat. 26:26;
    Mar. 14:22.

2. El vino (jugo de uvas) fue un símbolo de su sangre. Mat. 26:27;
    Mar. 14:23-24; I Cor. 11:25. Esta ordenanza es para hacer hasta
    que él venga. I Cor. 11:26. Judas preguntó quien era el traidor.
    Mat. 26:25. Judas dijo, "¿Soy yo, Maestro?" Mat. 26:25. Los otros
    discípulos preguntaron, "¿Soy yo, Señor?" Mat. 26:22. Jesús dio a
    Judas la oportunidad de arrepentirse, pero Judas estaba
    determinado a seguir con su traición. Juan 13:26-30.

EL DISCURSO DESPUÉS DE LA CENA

Mat. 26:31-35; Mar. 14:27,31; Luc. 22:31-38; Juan 13:31-38; 14:1-31.

Cuando Judas salía a traicionar a Jesús, Jesús sabía que Dios haría todo por su propia gloria. Juan 13:31-32; Gen. 50:20.

 

JESÚS ANUNCIA SU SALIDA.

Juan 13:33; 7:34; 8:21.

1. Sus instrucciones a sus discípulos. Juan 13:34-45; I Juan 3:14.

2. Simón Pedro piensa que está listo para morir por Jesús. Juan 13:36-37.

3. Satanás conoce nuestras debilidades y siempre está dispuesto a
    probarnos. Luc. 22:31-33; I Ped. 5:8.

4. Jesús predice la negación de Pedro. Mat. 26:31-34; Mar. 14:29-31;
    Juan 13:38.

 

ÚLTIMA SEMANA

El viernes por la tarde llegó a Betania y estaba con sus amigos el séptima día.

El sábado por la noche, comió en la casa de Simón el leproso y María ungió sus pies con perfume.

El domingo entró en Jerusalén montado en un pollino, símbolo de una misión de paz. Después de limpiar el Templo de nuevo de los que cambian monedas, regresó a Betania.

El lunes regresó a Jerusalén y reprendió la higuera en el camino. Enseñó en el templo toda el día y regreso a Betania por la noche.

El martes en el camino, los discípulos miraron la higuera. En el templo contestó tres preguntas. Por la noche, contestó las preguntas de los discípulos.

El miércoles... Preparación de la pascua y el principio de la Santa Cena. La oración en el huerto y la entrega del Señor. Sus juicios empiezan en la noche. La negación de Pedro.

El jueves... La continuación del Juicio y la crucifixión en la tarde.

 

JESÚS ANTE EL SUMO SACERDOTE

Mat. 26:57-75; Mar. 14:53-72; Luc. 22:54-71; Juan 18:12-27.

Jesús fue arrestado en el Huerto de Getsemaní y llevado primeramente a Anás. Juan 18:12-13; Luc. 3:2; Hech. 4:6.

1. Pedro y otro discípulo, probablemente Juan, siguieron a Jesús.
    Juan 18:15.

2. La primera negación de Pedro. Juan 18:17; Mat. 26:69; Mar. 14:66-68;
    Luc. 22:54-57.

3. Jesús es cuestionado. Juan 18:19.

4. La respuesta es dada. Juan 18:20-21.

5. Jesús fue castigado antes que un grado de culpa fue establecido.
    Juan 18:22-23; Isa. 53:4.

6. La segunda negación de Pedro. Mat. 26:71-72; Mar. 14:69-70; Juan 18:25.

JESÚS ENVIADO A CAIFÁS

1. Los escribas y ancianos se reunieron en el palacio de Caifás. Mat. 26:57.

2. El tribunal estaba determinado con anterioridad a condenar a
    Jesús y solamente trataron de justificar sus acciones. Mat. 26:59-61;
    Deut. 18:15-16; Mar. 14:1, 59; Hech. 2:23.

3. Jesús forzado a testificar. Mat. 26:62-64.

4. La carga contra Jesús fue blasfemia. Mat. 26:65; Mar. 14:63-64.

5. La tercera negación de Pedro. Mat. 26:73-75; Mar. 14:70-72; Luc. 22:59-62;
    Juan 18:26-27.

6. Se burlaron de Jesús y lo golpearon mientras que estuvieron juzgándolo.
    Luc. 22:63-65. Jesús no tenía abogado ni testigos en su favor. Isa. 63:3.

JESÚS ANTE EL CONCILIO

Evidentemente el concilio se reunió otra vez al amanecer el día para hacer las cargas formales. Luc. 22:66-71. Como el tribunal judío no tenía la autoridad de la pena de muerte, les tocaron llevarlo ante el corte romano. Juan 18:34. Jesús fue enjuiciado 3 veces en la noche, lo cual fue ilegal. No le dieron tiempo para hacer una defensa. El único crimen contra él fue que él declaró a sí mismo Dios.

 

JESÚS EN GETSEMANÍ

Mat. 26:36-56; Mar. 14:32-52; Luc. 22:39-53; Juan 18:1-12.

Getsemaní quiere decir "Valle de Aceite." Fue un huerto cerca del Monte de Olivos. Juan 18:1; Luc. 22:39.

Jesús había orado aquí antes con sus discípulos y Judas lo sabía. Juan 18:2.

1. El llamamiento a la oración. Luc. 22:40; Mat. 26:41.

2. El llamamiento a los 3 discípulos escogidos para una oración más
    fervorosa. Mat. 26:37; Mar. 14:38; Sant. 5:16.

3. Jesús oró con agonía. Luc. 22:44; Heb. 5:7.

4. Él oró con un espíritu sumiso. Mat. 26:39; Luc. 22:42.

5. Oró con una fe perfecta. Mar. 14:36; 11:22.

6. Oró más que una vez. Mat. 26:42; Mar. 14:39; Efe. 6:18.

7. Recibió la respuesta a su oración. Luc. 22:43; Gen. 32:24-28.

 

EL ARRESTO DE JESÚS

1. Judas llevó a las multitudes al huerto para arrestar a Jesús. Juan 18:3;
    Mat. 26:47; Mar. 14:43.

2. Judas lo traicionó con un beso. Luc. 22:47-48; II Sam. 20:9-10.

3. Jesús no ofreció ninguna resistencia a su arresto. Juan 18:4-9; 10:17-18.

4. Jesús no necesitaba una defensa. Mat. 26:51-54; Juan 19:10-11.

5. No necesitaban armas para arrestar a Jesús. Luc. 22:52; II Cor. 10:4.

6. Jesús volvió el bien por el mal. Luc. 22:51; Rom. 12:20-21.

7. Jesús sabía que todo esto fue en acuerdo con el plan divino.
    Mat. 26:54-56; Mar. 14:49; Luc. 22:53; Juan 18:11.

8. Jesús fue amarrado y llevado como un animal. Juan 18:12; Isa. 53:7;
     Hech. 8:32.

 

JESÚS ANTE PILATO

Mat. 27:1-25; Mar. 15:1-15; Luc. 23:1-24; Juan 18:28-19:15.

1. El remordimiento de Judas. Mat. 27:3-10; Zac. 11:12-13.

     *Evidentemente Jeremías no escribió la predicción acerca de la
     moneda, pero fue acordado por algunos.

2. Los líderes religiosos quisieron que Pilato aprobara la condenación sin
    saber cuales fueron las cargas. Juan 18:29-30.

3. Pilato negó sentenciar a Jesús sin saber los reclamos. Juan 18:31-32.

     *La forma de la pena de muerte para los judíos fue apedrearlos.
     Hech. 7:59; Mat. 20:19.

4. Jesús es acusado de traición. Luc. 23:1-2; Mat. 22:15-21.

5. Pilato le pregunta a Jesús secretamente. Juan 18:33-37; 6:15.

6. Pilato le encuentra sin culpa. Juan 18:38; Mat. 27:4; Luc. 23:4.

7. Le enviaron a Herodes. Luc. 23:5-12.

     *Herodes le encontró inocente, pero permitió que le insultaran
     y se burlaran. Juan 15:25.

8. Jesús fue declarado inocente la segunda vez por Pilato. Luc. 23:13-15.

9. Pilato atenta libertar a Jesús, dando a la gente la oportunidad de escoger.
    Mat. 27:15-17; Mar. 15:7-14; Luc. 23:17-21; Juan 18:39-40.

10. La esposa de Pilato le advirtió acerca de Jesús. Mat. 27:19.

11. Pilato intenta agradar la gente castigando a Jesús. Mat. 27:26-30;
      Juan 19:1-2.

12. Pilato negó matar a Jesús y le entregó a los judíos. Juan 19:4-6;
       Hech. 3:13.

13. Los líderes religiosos dieron las verdaderas cargas a Pilato.
      Juan 19:7; 5:18.

14. Pilato se asustó e hizo preguntas a Jesús de nuevo. Juan 19:8-11;
       Mat. 27:13.

15. Los gobernadores amenazan al juez. Juan 19:12-15; Sal. 25:19.

16. Pilato quiere desenredar a sí mismo de toda culpa y pronuncia a Jesús
       inocente por la tercera vez. Mat. 27:24-25; Deut. 21:6-7.

17. Pero Pilato dio la orden para la muerte de Jesús. Luc. 23:24; Mar. 15:15;
      Juan 19:16.


LA CRUCIFIXIÓN DE JESÚS

Mat. 27:27-44; Mar. 15:16-41; Luc. 23:26-43; Juan 19:16-30.

1. Jesús en las manos de los soldados romanos. Mat. 27:27-30.

         *Esta fue la segunda vez que se burlaron de Cristo. Luc. 22:63-65;
         Mar. 14:65; Hech. 4:27.

2. Simón lleva la cruz. Mat. 27:32; Mar. 15:21.

     *La cruz pesaba más o menos 68 kilos. Después de lo que pasó
     por la noche, es un milagro que Jesús sobrevivió.

3. Una gran multitud siguió a Jesús al Calvario. Luc. 23:27-31.

      *Jesús advierte a sus discípulos. Oseas 10:8.

4. El lugar de la crucifixión. Mat. 27:33; Mar. 15:22; Juan 19:17.

    A. Gólgota es la palabra en hebreo.

    B. Fue afuera de la muralla de Jerusalén. Heb. 13:11-13.

5. Le ofrecieron vinagre con hiel. Mat. 27:34; Mar. 15:23; Sal. 69:21.

6. Fue crucificado entre dos ladrones. Mat. 27:38; Mar. 15:27; Luc. 23:33;
    Juan 19:18; Isa. 53:12.

7. Jesús oró por los que le clavaron a la cruz. Luc. 23:34; Isa. 53:12.

8. La ropa de Jesús dividida por los soldados. Mat. 27:35; Mar. 15:24;
    Luc. 23:34; Juan 19:23-24; Sal. 22:18.

9. La inscripción sobre su cabeza. Mat. 27:37; Mar. 15:26; Luc. 23:38;
    Juan 19:19-22. "Este es Jesús de Nazaret, el Rey de los Judíos."

10. Se burlaron de Jesús de nuevo cuando estaba muriéndose en la cruz.
      Mat. 27:39-44; Mar. 15:29-32; Luc. 23:39-43.

11. Uno de los ladrones se arrepiente y recibe la promesa de un lugar en el
       paraíso. Luc. 23:39-43.

12. Los que se quedaron con él al pie de la cruz.
      Juan 19:25-26; Mat. 27:55-56.

13. La petición de Jesús. Que Juan cuidara de María. Juan 19:26-27.

14. La última petición de Jesús. Juan 19:28-30.

Jesús fue crucificado el jueves. El domingo fue el día 10 del mes Nisan o Abib, el día en que fue escogido el cordero en Ex. 12:1-11. El 14 fue el día en que fue sacrificado el cordero, el jueves. Tenía que estar en la tumba 3 días y 3 noches. Jueves fue el primer día. Fue enterrado antes de las 6:00 de la tarde. El día siguiente empezó la Fiesta de Pan sin Levadura. Era un día santo, un día de reposo cuando no trabajaban. No fue el sábado, sino el viernes. En Luc. 24, dos de los discípulos fueron en camino el día domingo a Emaús. Se encontraron con Jesús, y le dijeron que era el tercer día desde la muerte de Cristo. El viernes, el sábado y el domingo fue el tercer día.

 

LA MUERTE DE JESÚS

Mat. 27:45-66; Mar. 15:33-47; Luc. 23:44-56; Juan 19:31-42.

1. La hora de su muerte--cerca de las 3:00 de la tarde. Mat. 27:45-46;
    Mar. 15:33-34; Luc. 23:44-45.

2. Las últimas exclamaciones de Jesús en la cruz. Mat. 27:46-50;
    Mar. 15:34-37; Luc. 23:46. Los tres evangelios mencionan que
    en la última exclamación Jesús clamó "a gran voz."

3. Los milagrosos acontecidos a la hora de su muerte.

    A. Tres horas de oscuridad.

    B. El velo del templo se rasgo en dos. Mat. 27:51; Heb. 10:20.

    C. El terremoto. Mat. 27:51

4. El efecto de los milagros sobre el centurión. Mat. 27:54; Mar. 15:39;
     Luc. 23:47.

5. Otros que vieron su muerte. Mat. 27:55; Mar. 15:40; Luc. 23:48.

6. La prueba de su muerte. Juan 19:31-37. Murió en acuerdo con las
    Escrituras. Ex. 12:46; Sal. 22; 34:20; I Cor. 15:3.

 

LA SEPULTURA DE JESÚS

1. El día de su sepultura. Fue el día en que se preparen para la Fiesta de la
    Pascua. Mar. 15:42; Luc. 23:54; Juan 19:42.

2. El día antes del día de reposo de la Pascua. Juan 19:31; Ex. 12:14-16;
     Luc. 24:21.

3. La sepultura fue en acuerdo con las Escrituras. Deut. 21:22-23; Juan 19:31.

4. Fue sepultado por discípulos secretos. Mat. 27:57-59; Mar. 15:42-43;
     Luc. 23:50-52; Juan 10:38-40.

5. El lugar de su sepultura. Mat. 27:60; Mar. 15:46; Luc. 23:53; Juan 19:41-42.

6. Los que vieron su sepultura. Mat. 27:61; Mar. 15:47; Luc. 23:55.

7. El sepulcro sellado. Mat. 27:62-66. No puede ser una cuestión de la
    realidad de su muerte o su sepultura. Tenemos la hora de su muerte,
    el modo de su muerte, los nombres de los que lo vieron morir y las
    circunstancias conectadas con su muerte.

 

LA RESURRECCIÓN DE JESÚS

Mat. 28:1-8; Mar. 16:1-8; Luc. 24:1-12; Juan 20:1-9.

La resurrección de Jesús no fue esperada por los discípulos aunque Jesús
les hubiera dicho que resucitaría.

1. Las 2 Marías vinieron esperando a ungir su cuerpo. Mat. 28:1; Mar. 16:1;
    Juan 20:1.

2. Jesús resucitó del sepulcro el primer día de la semana. Mar. 16:9.

     *Él resucitó el tercer día después de su crucifixión. Mat. 20:19;
     Mar. 10:34; Luc. 18:33; 24:20-21; Hech. 10:40; I Cor. 15:4.

3. La piedra removida por el ángel del Señor, no para dejar que Jesús saliera,
    pero para permitir que los discípulos entraran. Mat. 28:2-6.

4. El sepulcro vacío. Es una prueba de la resurrección. Luc. 24:2-3;
    Juan 20:2-8.

5. El testimonio del ángel. Mat. 28:6; Mar. 16:6; Luc. 24:6.

6. Las mujeres fieles que amaban a Jesús fueron las primeras en decir las
    buenas noticias de la resurrección. Mat. 28:7-8; Mar. 16:7-8; Luc. 24:9.

7. Fue difícil convencer a los discípulos. Luc. 24:10-11.

8. El testimonio de los que guardaron el sepulcro. Mat. 28:11.

9. El soborno fue evidencia que aún los sacerdotes y ancianos supieron que
    un milagro había ocurrido. Mat. 28:12-15.

La resurrección de Cristo es una verdad básica. Nuestra esperanza sería en vano si Jesús no resucitó. I Cor. 15:12-19. La prueba más importante de la resurrección fue la presencia corporal de Jesús ante sus testigos escogidos. Hech. 10:39-41.

 

DESPUÉS DE LA RESURRECCIÓN

 

1. Jesús apareció primeramente a María Magdalena. Mar. 16:9; Juan 20:11-18.

A. Ella fue a la tumba para ungir el cuerpo de Jesús. Cuando
     vió que la piedra ya estaba quitada y las demás que habían
     ido con ella salieron para avisar los discípulos, María quedó
     llorando afuera de la tumba. Fue una apariencia inesperada.

B. Aunque Jesús estuviera en un cuerpo sobrenatural, era el
     mismo Jesús.

C. Ella lo reconoció cuando él la llamó por nombre.

2. La presentación a las mujeres regresando a la tumba. Mat. 28:9-10.

        *Le reconocieron por el saludo. Eran tan convencidas que le adoraron.

3. Pedro tuvo un encuentro con el Señor, pero no nos da los detalles.
    Luc. 24:34; I Cor. 15:5.

4. Apareció a dos de los discípulos el mismo día en el camino a Emaús.
    Luc. 24:13-31.

          A. No creyeron el testimonio de las mujeres.

B. Pensaban que era un extranjero. v. 18.

C. Miramos el poder glorioso del cuerpo glorificado. Mar. 16:12.

D. Le reconocieron cuando él partió el pan.
     Luc. 24:30-31; 9:16, 22.

5. Apareció a todos los apóstoles el mismo día por la tarde. Juan 20:19.

A. Fue una aparencia milagrosa, las puertas estaban cerradas.

B. Les dio consuelo. Juan 14:27.

C. Fueron convencidos. Luc. 24:39-43.

D. Fue una experiencia llena de gozo. Juan 20:20.

E. Jesús les dio un trabajo. Juan 20:21; Mar. 16:15.

F. Recibieron poder. Juan 20:22-23.

Tenemos 5 apariencias de Jesús después de la resurrección en el primer día. Todas eran inesperadas, sin anuncio, en varios lugares y debajo de diferentes circunstancias, pero todas con pruebas que convencieron a ellos. Jesús quería convencer a los discípulos que él siempre estaría con ellos aunque no hubiera una manifestación visible de su presencia.

 

OTRAS APARIENCIAS DE JESÚS.

Juan 20:24-31; 21:1-25.

1. Porque Tomás dudó la resurrección de Cristo. Juan 20:24-25.

*"Ocho días después", este fue el siguiente domingo o el primer
     día de la semana. Hech. 20:7.

2. Jesús conoció las dudas de Tomás aunque él no estuvo presente cuando
    Tomás expresó sus dudas. Juan 21:17.

3. Tomás fue convencido y llamó a Jesús, "Señor mío, y Dios mío".
     Juan 20:28.

4. Nuestra fe recibe más bendición porque no vimos a Jesús, sino creemos la
    Biblia. Juan 20:29-31; II Ped. 1:19-21.

     *Sin duda Jesús confirmo la fe de los discípulos durante los 40
     días. Hech. 1:3.


JESÚS APARECE EN GALILEA.

Juan 21

Jesús prometió reunirse con ellos en Galilea. Mat. 26:32; 28:10.

1. Mientras que esperan a Jesús regresaron a su ocupación previa.
    Juan 21:3.

     *Sin duda Jesús no quería que ellos regresaran a su profesión
     vieja. Juan 15:5.

2. No reconocieron a Jesús a una distancia de 100 metros. v. 4, 8.

3. Tampoco reconocieron su voz. v. 5.

     *Jesús quería enseñarles que él estaría con ellos siempre
     aunque no había una manifestación visible. Podían depender
     de la presencia espiritual del Señor. Heb. 13:5; Mat. 28:20.

4. Trabajo con la dirección divina trae éxito. Juan 21:6; Luc. 5:4-6; Sant. 1:17.

5. Juan reconoció a Jesús por el milagro. v. 6-7; I Cor. 14:23-25; Gen. 28:16.

6. Pedro quiso impresionar a Jesús con un espectáculo. v. 7.

   *La invitación a venir y comer. v. 9-13.

7. Pedro pensaba que él amaba a Jesús más que los otros discípulos. v. 15.

    *Probamos nuestro amor a Dios en la forma en que amamos las
    ovejas. v. 16-17; I Juan 4:20.

8. Pedro, en su vejez, iba a ser probado de nuevo.
     v. 19; Sant. 1:12; Rom. 8:18.

9. No hay lugar para celos en la obra del Señor. v. 20-22; Luc. 22:24-26.

 

LA GRAN COMISIÓN Y ASCENSIÓN DE JESÚS

Mat. 28:16-20; Mar. 16:15-18; Luc. 24:44-53; Hech. 1:3-12.

Después de la resurrección, Cristo dio bastantes pruebas de su resurrección y poder e instruyó a sus discípulos acerca del reino de Dios. Les dio un trabajo y ascendió para sentarse a la diestra de Dios. Hech. 1:3.

LA GRAN COMISIÓN

1. Donde fue dada. Mat. 28:16.

2. Los presentes: Había otros con los discípulos. Mat. 28:17; I Cor. 15:6.

     *Jesús tenía muchos discípulos en Galilea y fue conocido que
      él iba a ir allá. Naturalmente una multitud estaría allí. Las demás
      apariencias fueron sin anuncio.

3. Jesús tenía la autoridad para dar la comisión. Mat. 28:18; Hech. 2:36;
    Apoc. 17:14.

4. La naturaleza de la comisión. Mat. 28:19.

    A. HACER DISCÍPULOS de todas las naciones.

             *Marcos nos enseñó como. Mar. 16:15; I Cor. 1:21.

    B. BAUTIZARLOS. Hech. 8:12.

           *El creyente tiene que darse cuenta que su relación está con el
            Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Mat. 28:19.

    C. ENSEÑARLOS a ser obediente a la voluntad de Dios.
         Mat. 28:20; Rom. 6:4.

  *No podemos cambiar el orden u olvidar ninguna parte.

5. La promesa condicional de la comisión.

    *Cuando cumplimos la comisión podemos esperar la presencia
     espiritual del Señor. Mat. 28:20; Hech. 2:41.

6. La comisión renovada y la promesa del poder.

          A. Los discípulos regresaron a Jerusalén y se reunieron con Jesús.
               Hech. 1:4.

B. Jesús no dijo que el reino nunca estaría restaurado. La
     pregunta fue CUANDO. Hech. 1:6-7; Rom. 11:26-29.

7. La ascensión de Jesús.

A. Fue visible. Hech. 1:9; Luc. 24:51.

B. Certificado por los ángeles. Hech. 1:10-11.

C. Fue permanente. Juan 14:3; I Tes. 1:10; 4:16; Apoc. 1:7.

D. Fue recibido en el cielo. Mar. 16:19.

 

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LOS 72 PASOS DE CRISTO DE LA GLORIA A LA GLORIA
Tomado del libro "Auxiliar Bíblico Portavoz" Por Harold Willmington. No se 
incluyen los detalles debajo de cada punto, porque el libro está protegido por 
derechos reservados. Aunque el libro es caro, lo recomiendo, porque de sus 
900 páginas brotan un excelente caudal de información bíblica. - CG


Paso uno: desde la gloria hasta Belén (Lc. 2:1-21).

Paso dos: de Belén a Jerusalén (Lc. 2:22-38).

Paso tres: de Jerusalén a Nazaret (Lc. 2:39).

Paso cuatro: de Nazaret a Belén (Mt. 2:1-12).

Paso cinco: de Belén a Egipto (Mt. 2:13-18).

Paso seis: de Egipto a Nazaret (Mt 2:19-23; Lc. 2:40).

Paso siete: de Nazaret a Jerusalén (Lc. 2:41-50).

Paso ocho: de Jerusalén a Nazaret (Lc. 2:51-52).

Paso nueve: de Nazaret a Betábara, al lado del Jordán 
(Mt. 3:13-17; Jn. 1:28).

Paso diez: de Betábara a las tentaciones del desierto
(Mt. 4:1-11; Mr. 1:12, 13; Lc. 4:1-13).

Paso once: de las tentaciones del desierto a Betábara 
(Jn. 1:29-42).

Paso doce: de Betábara a Betsaida (Jn. 1:43-51).

Paso trece: de Betsaida a Caná (Jn. 2:1-11).

Paso catorce: de Caná a Capernaum (Jn. 2:12).

Paso quince: de Capernaum a Jerusalén (Jn. 2:13-3:21).

Paso dieciséis: de Jerusalén al río Jordán (Jn. 3:22-36).

Paso diecisiete: del río Jordán a Sicar en Samaria 
(Mt. 4:12; Lc. 3:19. 20; Jn. 4:1-42).

Paso dieciocho: de Sicar a Caná (Jn. 4:43-54).

Paso diecinueve: de Caná a Nazaret (Lc. 4:16-30).

Paso veinte: de Nazaret a Capernaum (Mt. 4:13-22; 
8:14-17; Mr. 1:14-38; Lc. 4:31-42).

Paso veintiuno: de Capernaum a su primera gira de
predicación en Galilea (Mt. 4:23; 8:2-4; Mr. 1:39-45; Lc.
4:43-5:16).

Paso veintidós: de su primera gira de predicación en Galilea
a Capernaum (Mt. 9:2-9; Mr. 2:1-14; Lc. 5:17-28).

Paso veintitrés: de Capernaum a los campos sembrados de
Galilea (Mt. 12:1-8; Mr. 2:23-28; Lc. 6:1-5).

Paso veinticuatro: de los campos de Galilea a una sinagoga
galilea (Mt. 12:9-14; Mr. 3:1-6; Lc. 6:6-11).

Paso veinticinco: de una sinagoga en Galilea al monte Tabor
(Mt. 5:1-7:29; 4:24. 25; 10:2-4; 12:15-21; Mr. 1:12;
3:7-19; Lc. 6:12-49; 12:22-31, 57-59; 16:17).

Paso veintiséis: del monte Tabor a Capernaum (Mt. 8:1, 
5-13; Lc. 7:1-10).

Paso veintisiete: de Capernaum a Naín (Lc. 7:11-17. 36-50).

Paso veintiocho: de Naín a su segunda campaña de
predicación en Galilea (Mt. 12:46-50: 13:1-52; 
Mr. 3:19-35; 4:1-34; Lc. 8:1-21; 12:10; 13:18-21).

Paso veintinueve: de Galilea a su segunda campaña de
predicación en la región de los gadarenos (Mt. 8:18, 23,
24; Mr. 4:35-5:20; Lc. 8:22-39).

Paso treinta: de la tierra de los gadarenos a Capernaum 
(Mt. 9:1; 10:34; 11:2-19; Mr. 1:21-43; 2:15-22; Lc. 8:40-56;
5:29-39; 7:18-35; 16:16).

Paso treinta y uno: de Capernaum a Jerusalén (Jn. 5:1-47).

Paso treinta y dos: de Jerusalén a Nazaret (segunda visita)
(Mt. 13:53-58; Mr. 6: 1-6).

Paso treinta y tres: de Nazaret a su tercera campaña de
predicación en Galilea (Mt. 9:35-10:1; 5-16, 24-33;
37-11:1; 14:1-13; Mr. 6:6-29; Lc. 9: 1-9).

Paso treinta y cuatro: de su recorrido de predicación en
Galilea a una zona desértica cerca de Betsaida (Mt.
14: 13-23; Mr. 6:30-47; Lc. 9: 10-17; Jn. 6:1-18).

Paso treinta y cinco: de la zona desertica de Betsaida a
Genesaret (Mt. 14:24-36: Mr. 6:48-56; Jn. 6:19-21).

Paso treinta y seis: del llano de Genesaret a Capernaum (Mt
15:1-20; Mr. 7:1-23; Jn. 6:22-71; 7:1).

Paso treinta y siete: de Capernaum a la región de Tiro y
Sidón (Mt. 15:21-28; Mr. 7:24-30).

Paso treinta y ocho: de la región de Tiro y Sidón a la zona
de Decápolis (Mr. 7:31-37).

Paso treinta y nueve: de Decápolis al monte Tabor (Mt.
15:29-38; Mr 8:1-9).

Paso cuarenta: del monte Tabor a Magdala (Mt. 15:39-
16:12; Mr. 8:9-21).

Paso cuarenta y uno: de Magdala a Betsaida (Mr. 8:22-26; 
Jn. 7:2-9).

Paso cuarenta y dos: de Betsaida a Jerusalén (Jn.
7:10-10:39).

Paso cuarenta y tres: de Jerusalén a Perea (Jn. 10:40-42).

Paso cuarenta y cuatro: de Perea a Cesarea de Filipos (Mt.
16:13-28; Mr. 8:27-9:1; Lc. 9:18-27).

Paso cuarenta y cinco: de Cesarea de Filipos al monte
Hermón (Mt. 17:1-23; Mr. 9:2-31; Lc. 9:28-45).

Paso cuarenta y seis: del monte Hermón a Capernaum (Mt.
17:24-18:35; Mr. 9:33-10:1; Lc. 9:46-50).

Paso cuarenta y siete: de Capernaum a Perea (Mt. 8:19-22;
11:20-30; 19:1, 2; Lc. 9:51-10:37; Mr. 10:1).

Paso cuarenta y ocho: de Perea a Betania y sus alrededores
(Mt. 10:34-36; 12:22-38, 42-45; 19:3-20:28; 24:43-51;
Mr. 10:2-45; Lc. 10:38-12:9; 13:22, 32-36; 13:1-17, 22,
33; 14:1-16:15, 18-31; 17:1-37; 18:1-34; Jn. 11:1-54).

Paso cuarenta y nueve: de Betania a Jericó (Mt. 20:29-34;
Mr. 10:46-52; Lc. 18:35-19:28).

Paso cincuenta: de Jericó a Betania (Mt. 26:6-13; Mr. 14:3-
9; Lc. 22:1; Jn. ll:55-12:11).

Paso cincuenta y uno: de Betania a Betfagé (Mt. 21:1-7; Mr.
11:1-7; Lc. 19:29-35).

Paso cincuenta y dos: de Betfagé al aposento alto (Mt 10:17-
23; 21:8-23:39; 24:1-42; 25:1-46; 26:1-5; 14-38; Mr.
11:8-13:37; 14:1, 2, 10-25; Lc. 19:36-20:8, 20-40, 45-
47; 21:1-38; 13:34, 35; 12:11, 12; 22:2-34; Jn. 12:12).

Paso cincuenta y tres: del aposento alto a Getsemaní (Mt.
26:31-56; Mr. 14:26-52; Lc. 22:35-53; Jn. 15:1-18:12).

Paso cincuenta y cuatro: de Getsemaní a la casa de Anás
(Jn. 18:12-14; 19-24).

Paso cincuenta y cinco: de la casa de Anás al palacio de
Caifás (Mt. 26:57-27:1; Mr. 14:53-72; Lc. 22:54-71; Jn.
18:15-18,25-27).

Paso cincuenta y seis: del palacio de Caifás a la sala del 
tribunal de Pilato (Mt. 27:2, 11-14; Mr. 15:1-5; Lc. 23:1-
6; Jn.18:28-38).

Paso cincuenta y siete: del tribunal de Pilato al palacio de
Herodes (Lc. 23:7-12).

Paso cincuenta y ocho: del palacio de Herodes al tribunal 
de Pilato (Mt. 27:15-26; Mr. 15:6-15; Lc. 23:13-25; Jn.
18:39-19:16).

Paso cincuenta y nueve: del tribunal de Pilato al pretorio
(Mt. 27:27-31; Mr. 15:16-20).

Paso sesenta: del pretorio al Calvario (Mt. 27:32-56; Mr.
15:21-41; Lc. 23:26-49; Jn. 19:16-37).

Paso sesenta y uno: del Calvario a la tumba de José de
Arimatea (Mt. 27:57-66; Mr. 15:42-47; Lc. 23:50-56;
Jn. 19:31-42).

Paso sesenta y dos: de la tumba de José a las profundidades
de la tierra (l P. 3:18-20). [crees esto literalmente? CG]

Paso sesenta y tres: del corazón de la tierra a la
resurrección (Mt 28:2-4; Mr. l6:9-11; Lc. 24:12: Jn. 20:
1-18).

Paso sesenta y cuatro: de la resurrección al Padre (Jn.
20:17).

Paso sesenta y cinco: del Padre al camino cerca de 
Jerusalén (Mt. 28:5-15; Mr. 16:2-8; Lc. 24:1-11).

Paso sesenta y seis: de la carretera cerca de Jerusalén a
Emaús (Mr. 16:12,13; Lc. 24:13-35).

Pasos sesenta y siete: de Emaús al aposento alto (Lc.
24:36-43; Jn. 20:19-23).

Paso sesenta y ocho: del aposento alto otra vez al aposento
alto, una semana después (Jn. 20:24-29).

Paso sesenta y nueve: del aposento alto al mar de Tiberias
(Jn. 21:1-25).

Paso setenta: del mar de Tiberias al monte Tabor (Mt.
28:16-20).

Paso setenta y uno: del monte Tabor al aposento alto (Mr.
16:14-18; Lc. 24:44-49).

Paso setenta y dos: del aposento alto al monte de los Olivos
(Mr. 16:19, 20; Lc. 24:50-43; Hch. 1:4-11).